
Con el 95,68 % de actas procesadas, la diferencia entre Sánchez y Fujimori es mínima. Moquegua, con solo dos observaciones, es la región con menos actas en cuestión. El JNE prevé proclamar al ganador recién a mediados de julio.
A dos días de la segunda vuelta electoral, la Oficina Nacional de Procesos Electorales (ONPE) ha procesado el 95,68 % de las actas de votación. En ese escenario, Roberto Sánchez lidera con el 50,074 % frente al 49,926 % de Keiko Fujimori. Sin embargo, la definición final no está en las actas ya contabilizadas, sino en más de 1.500 que fueron remitidas a los Jurados Electorales Especiales (JEE) por tener observaciones o impugnaciones.
Lima encabeza esta lista crítica con 914 actas observadas, muy por encima de otras regiones como Callao (69), Piura (65) o Cusco (47). En el extremo opuesto, Moquegua y Tumbes registran solo dos actas cada una, siendo Moquegua la región con menor número de observaciones a nivel nacional, según el conteo oficial de la ONPE.
Estas actas, que representan un posible giro en el resultado ajustado, serán revisadas caso por caso por los JEE. Allí se evaluará la validez de votos impugnados por los personeros de cada partido. De la resolución de estas impugnaciones dependerá, en gran medida, quién será proclamado presidente.
Grecia Rentería, vocera del Jurado Nacional de Elecciones (JNE), explicó que la proclamación oficial recién se daría a mediados de julio. “Se deben cumplir los plazos formales de revisión y realizar audiencias públicas de recuento de votos, las cuales serán transmitidas en vivo para garantizar la transparencia”, señaló.
El procedimiento contempla que cada partido pueda solicitar la nulidad de mesas completas. El JNE resuelve en última instancia y, solo cuando no quedan recursos pendientes y todos los JEE han remitido sus decisiones, se convoca a una sesión solemne de proclamación. En esa sesión, se declara ganador al candidato que obtenga la mayoría simple de votos válidos, sin que exista figura de “empate técnico” en la ley electoral peruana.
La diferencia actual entre ambos candidatos es de apenas 0,148 puntos porcentuales. Con 1.525 actas observadas en juego —muchas de ellas en Lima, donde la contienda ha sido más reñida— el resultado final podría cambiar hasta el último acto administrativo.