
La mínima diferencia entre Fujimori y Sánchez (4.519 votos) mantiene en incertidumbre el resultado presidencial mientras los jurados especiales revisan documentos con inconsistencias
La Oficina Nacional de Procesos Electorales (ONPE) anunció esta tarde, a las 18:56 horas, el procesamiento total de las actas de la segunda vuelta presidencial. Si bien todas las mesas de sufragio han sido contabilizadas en el sistema, el ganador de los comicios aún no está definido: las actas observadas —aquellas que presentan errores formales o inconsistencias en las sumas— podrían modificar la ajustadísima diferencia entre Keiko Fujimori y Roberto Sánchez.
De acuerdo con el último conteo oficial, la candidata de Fuerza Popular alcanza el 50.012% de los votos (9’043.934 sufragios), mientras que su contrincante obtiene el 49.988% (9’039.415 votos). La ventaja es de apenas 4.519 votos, un margen tan estrecho que cualquier variación en la revisión de las actas en observación podría revertir el resultado.
El hito técnico anunciado por la ONPE indica que todas las actas físicas generadas en las mesas de votación han sido recibidas y registradas. Sin embargo, el procesamiento total no equivale al cómputo final. Las actas sin novedades se incorporan de inmediato al resultado nacional. Aquellas con observaciones —como sumas incorrectas, firmas faltantes o errores en los datos— son derivadas a los Jurados Electorales Especiales (JEE) para una revisión más rigurosa.
El procedimiento, establecido por ley, comienza con un cotejo documental. El JEE compara el acta enviada por la ONPE con la copia que obra en su poder. Si se despeja la duda, el acta retorna al cómputo general. En caso contrario, el jurado solicita la caja con los votos físicos y convoca a una audiencia pública de recuento en un plazo máximo de dos días.
Estas audiencias son transmitidas en vivo por el canal de YouTube del Jurado Nacional de Elecciones (JNE) y cuentan con la presencia de personeros de los partidos. Solo después de este escrutinio voto por voto, y previa resolución del JEE, los sufragios se incorporan al total definitivo.
La legislación peruana garantiza la participación permanente de representantes de todas las fuerzas políticas en cada fase del proceso, un mecanismo clave para reforzar la confianza pública. Mientras la ONPE ya cumplió su etapa, la pelota está ahora en el tejado de los Jurados Electorales Especiales y del JNE, que será el organismo encargado de proclamar oficialmente al presidente electo una vez que se resuelvan todas las observaciones.
Con una diferencia tan reducida, cada voto revisado en las actas observadas adquiere un peso decisivo. El país y la comunidad internacional permanecen atentos a la resolución de estas últimas fichas del rompecabezas electoral. El desenlace, aún incierto, se definirá en los próximos días bajo estricta vigilancia ciudadana y jurídica.