
El organismo electoral retiró la información minutos después y la atribuyó a procesos previos, pero no explicó por qué apareció en el módulo de resultados vigentes; la controversia sacude la recta final del escrutinio más ajustado en décadas.
Un fallo en la plataforma digital del Jurado Nacional de Elecciones (JNE) desató una tormenta política en la mañana de este jueves, cuando el ente rector del sufragio exhibió durante varios minutos a Keiko Fujimori como presidenta electa de Perú, con acta de proclamación descargable incluida, para luego eliminar silenciosamente la información sin una explicación técnica de fondo.
Cerca de las 10:30 a.m., el portal de Búsqueda de Autoridades Proclamadas del JNE mostraba a la lideresa de Fuerza Popular como «presidenta de la república», acompañada de Luis Fernando Galarreta (primer vicepresidente) y Miguel Ángel Torres (segundo vicepresidente), todos bajo el logo de su organización política. El sistema incluso permitía descargar un acta que, al ser abierta, resultó ser la proclamación de la primera vuelta del 17 de mayo de 2026.
Minutos después, el registro desapareció sin dejar rastro en el buscador público, aunque Infobae Perú ya había documentado la inconsistencia. El hecho ocurre cuando el país entero sigue con lupa el conteo de la ONPE, que al mediodía de hoy reporta un virtual empate técnico: Keiko Fujimori acumula el 50.002 % de los votos válidos frente al 49.998 % de Roberto Sánchez Palomino (Juntos por el Perú), con apenas una fracción de actas por resolver.
En un comunicado difundido horas después, el JNE aseguró que «hasta la fecha no se ha emitido el acta general de proclamación ni existen resultados oficiales de la Segunda Elección Presidencial 2026». Agregó que las imágenes viralizadas corresponden a resoluciones de comicios previos (2021 y primera vuelta de 2026). Sin embargo, el organismo no explicó por qué esos expedientes históricos aparecieron activos dentro del módulo de resultados vigentes, ni quién autorizó su publicación temporal.
La congresista Ruth Luque fue la primera voz política en encender las alarmas:
«El JNE está llamado a actuar con absoluta neutralidad. Hechos como este, incluso corregidos, afectan la confianza ciudadana. Corresponde al presidente del organismo hacer un deslinde público y preservar la credibilidad institucional», declaró.
El JNE reiteró que la proclamación oficial de la segunda vuelta recién se dará a mediados de julio, tras concluir la revisión de actas observadas, pedidos de nulidad y eventuales recuentos en audiencias públicas. Mientras tanto, la ONPE mantiene un escrutinio vertiginoso:
Con una diferencia de apenas 0.004 puntos porcentuales entre ambos candidatos, cualquier error —técnico o humano— en los sistemas oficiales se convierte en un riesgo directo para la legitimidad del resultado. El silencio del JNE sobre el origen del fallo no hace más que alimentar la desconfianza en la hora más crítica del proceso electoral peruano.