
El líder de Renovación Popular volvió a denunciar sin pruebas un supuesto fraude en Junín, mientras su entorno ofrece dinero a funcionarios electorales. Observadores internacionales avalan transparencia del proceso.
En medio de la convocatoria conocida como ‘marcha por la democracia’, el excandidato presidencial y líder de Renovación Popular, Rafael López Aliaga, lanzó este domingo una nueva andanada verbal contra Keiko Fujimori, lideresa de Fuerza Popular, quien se consolida en los primeros lugares rumbo a una eventual segunda vuelta, según el avance del conteo oficial de la Oficina Nacional de Procesos Electorales (ONPE).
Sin presentar pruebas fehacientes, López Aliaga cuestionó los resultados en la región Junín, donde Fujimori realizó una accidentada gira semanas atrás. “¿Cómo se entiende que habiendo hecho un mitin en Pichanaqui, San Martín de Pangoa, Satipo, Mazamari, repleto de gente, gane la señora K cuando allá la han sacado a patadas de la región? No pues. Así no. No se gana con trafa, señora K. Usted sabe perfectamente”, arengó ante sus simpatizantes.

En un giro discursivo, el exalcalde de Lima intentó desmarcarse de la clase política tradicional: “Por eso yo no soy político, y no lo voy a ser nunca. No soy parte de esta basura de gente, realmente. A mí no me metan en ese mundo. No soy político y no voy a serlo nunca. No me interesa”.
La arremetida de López Aliaga revive los incidentes que marcaron la visita de Keiko Fujimori a Junín a fines de febrero. Durante un acto en la comunidad asháninka de Pampa Michi (Chanchamayo), el escenario donde la candidata iba a hablar estuvo a punto de colapsar, lo que obligó a suspender temporalmente la actividad. En otras localidades como Satipo y Pangoa, la lideresa de Fuerza Popular enfrentó el rechazo de pobladores que le lanzaron globos con agua y piedras, además de mostrar carteles de protesta.
López Aliaga ha escalado su narrativa de fraude en los últimos días, atribuyendo a retrasos logísticos en la apertura de mesas de votación —especialmente en Lima— una presunta pérdida de medio millón de votos a su favor. Sin embargo, ni la ONPE ni los organismos de observación internacional han respaldado dichas afirmaciones.
Más grave aún: el excandidato ofreció hasta 20 mil soles a funcionarios electorales a cambio de pruebas que respaldaran sus denuncias, oferta que luego eliminó de sus redes sociales sin explicación pública.
Mientras tanto, las misiones de observación de la Unión Europea y la Organización de Estados Americanos (OEA) han calificado el proceso electoral como transparente, pese a reconocer irregularidades menores vinculadas a los retrasos puntuales en algunos centros de votación.
López Aliaga se disputa el pase a la segunda vuelta voto a voto con Roberto Sánchez, del partido Juntos por el Perú, quien lo supera en el escrutinio con el 89,5 % de actas contabilizadas.