
El grupo Latam Fuckers ofrece en 700 dólares archivos confidenciales que incluirían información personal y operativa de la Dirandro; la institución no ha confirmado oficialmente la vulneración
Mientras la ciudadanía exige mayores garantías de seguridad, la Policía Nacional del Perú (PNP) enfrenta una crisis silenciosa pero de alto riesgo: un ciberataque masivo habría expuesto los datos personales y operativos de cientos de sus efectivos.
El grupo de ciberdelincuentes autodenominado Latam Fuckers reivindicó el ataque y ofrece en la dark web un lote de 300 mil carpetas —con un peso de 7.8 gigabytes— por un valor de 700 dólares, según reveló el programa periodístico Ocurre Ahora.
Entre la información sustraída figuran números de DNI, códigos postales, referencias familiares y documentos sensibles vinculados a la Dirección Antidrogas (Dirandro). Como prueba de autenticidad, los hackers ya habrían filtrado un conjunto reducido de perfiles policiales.
“Estoy vendiendo un total de trescientas mil carpetas, siete punto ocho gigabytes por setecientos dólares. Si quieres que te dé acceso a alguna base de datos, contáctame vía sessions”, reza el mensaje difundido por los atacantes.
El portal institucional de la PNP permanece inactivo desde el día del incidente, y hasta el momento la institución no ha confirmado ni descartado oficialmente la violación de sus sistemas. Esta falta de pronunciamiento agrava la incertidumbre sobre el alcance real del robo de datos.
El abogado especialista en derecho digital Erick Iriarte señaló que, con la información disponible, se manejan tres posibles escenarios:
“Lo que hay que establecer es si esto ha sido un leak interno, una brecha de seguridad que no estaba cerrada o un ataque de fuerza bruta”, explicó Iriarte.
Latam Fuckers no es un actor nuevo en la región. En Argentina logró acceder a bases de datos del Ministerio de Salud, mientras que en Guatemala se registró una intrusión similar en fechas recientes.
Iriarte advirtió que el marco legal peruano en ciberseguridad presenta “importantes debilidades”, entre ellas la ausencia de una política nacional definida y una respuesta institucional insuficiente frente al cibercrimen, pese a contar con especialistas capacitados.
El ataque a la PNP ocurre apenas días después de otro incidente crítico contra la infraestructura digital del Estado. La noche del 20 de mayo de 2026, miles de ciudadanos recibieron una falsa alerta del sistema Sismate que advertía sobre un terremoto de magnitud 8,7 frente a la costa central y un supuesto tsunami. El mensaje incluía un enlace externo, un hecho inusual en comunicaciones oficiales.
El Ministerio de Transportes y Comunicaciones (MTC) confirmó que el acceso no autorizado se realizó a través de la cuenta del proveedor Consorcio Everbridge, desde donde los atacantes enviaron alertas falsas con contenido político. Este episodio evidenció una grave vulnerabilidad en los canales digitales del Estado y anticipó el tipo de amenazas que hoy golpean a la Policía Nacional.