
La exbailarina peruana enfrenta un pedido de extradición a Bélgica por trata de personas, proxenetismo y robo violento. Su récord migratorio, sus identidades falsas y su pasado policial en Perú alimentan el expediente que la tiene al borde de la entrega a la justicia europea.
Lo que alguna vez fue una vida de lujo, viajes constantes y reflectores mediáticos se ha convertido en una pesadilla judicial para Nadeska Widausky. La modelo y exbailarina peruana de 33 años, conocida en redes sociales por exhibir un estilo de vida digno de envidia, es ahora el centro de una solicitud de extradición internacional que podría enviarla a Bélgica para ser juzgada por graves delitos.
Las autoridades belgas la investigan por su presunta participación en una red de trata de personas con fines de explotación sexual, proxenetismo y robo con violencia o amenaza. Interpol la considera una pieza clave en las operaciones de captación de mujeres en Perú, vinculadas directamente con la explotación sexual en territorio europeo.
Aunque nunca fue condenada en el país, Widausky acumula varios episodios que llamaron la atención de la Policía Nacional del Perú. El más impactante ocurrió en 2015, cuando fue intervenida dentro de un taxi en el que fue asesinado el presunto narcotraficante conocido como ‘Chino’ Saucedo, relacionado con la organización de Gerald Oropeza. Tras el crimen, denunció un atentado contra su vivienda y solicitó resguardo policial.
Dos años después, su nombre reapareció en una escena violenta: la Policía halló fotografías suyas en el celular de Luis Fernando Moreno Senepo, alias ‘Nene Malo’, abatido durante un operativo en Miraflores.
En 2018, un nuevo antecedente se sumó a su ficha policial. Un hombre la denunció por presuntas agresiones físicas ocurridas tras el fin de su relación sentimental. Según el denunciante, la modelo lo habría arañado en el cuello, pecho, brazos y labio dentro de su departamento en el Cercado de Lima.
El récord migratorio de Widausky evidencia una intensa actividad internacional en la última década. Entre 2014 y 2026, registró ingresos y salidas del Perú hacia al menos diez países: Chile, México, Panamá, Colombia, España, Brasil, Argentina, República Dominicana y Holanda. Chile, México y España fueron sus destinos más recurrentes, con una frecuencia creciente en los últimos años.
Su último movimiento registrado por Migraciones fue un ingreso al Perú procedente de Chile, el 9 de febrero de 2026.
Hasta ahora, la modelo no ha podido justificar formalmente ante las autoridades el origen de los fondos que le permitieron costear su lujosa vida en Europa y sus múltiples viajes, un silencio que los investigadores consideran una pieza más del rompecabezas judicial.
Uno de los elementos más reveladores del caso es que Interpol buscaba a la peruana bajo tres identidades distintas: Gallo Widausky, Nedaska y Bernar Galilea. Estos nombres aparecen en las investigaciones belgas como parte de un entramado de identidades falsas utilizadas para operar en varios países.
Con una ficha roja activa y un pedido de extradición en curso, Nadeska Widausky pasó de ser una influencer de vida soñada a protagonizar uno de los expedientes más complejos contra la trata de personas con conexión peruana en Europa. Su destino está ahora en manos de la justicia.