
La secuela de La Pasión de Cristo llegará en 2027 con un reparto completamente renovado, batallas entre ángeles y demonios, y un presupuesto de 200 millones de dólares.
Casi dos décadas después del impactante fenómeno de La Pasión de Cristo, Mel Gibson está listo para volver a poner en pie a Jesucristo… esta vez, en una superproducción de alcance épico dividida en dos largometrajes. Bajo el título La Resurrección de Cristo, el polémico director apuesta por una narrativa ambiciosa que combinará el drama bíblico con elementos sobrenaturales, batallas celestiales y un descenso a los infiernos nunca antes visto en la gran pantalla.
La distribuidora Lionsgate tiene previsto lanzar La Resurrección de Cristo: Parte Uno el 26 de marzo de 2027, fecha que coincide con el Viernes Santo. La Parte Dos llegará exactamente cuarenta días después, el 6 de mayo de 2027, en conmemoración del Día de la Ascensión.
El rodaje ya ha comenzado en los históricos estudios Cinecittà de Roma —el mismo escenario donde Gibson filmó la primera entrega— y se extenderá a enclaves del sur de Italia como Matera, Ginosa, Gravina, Laterza y Altamura.

La decisión más comentada del proyecto es la ausencia de Jim Caviezel, quien marcó a una generación entera como Cristo en 2004. Tampoco regresa Monica Bellucci (María Magdalena). Fuentes cercanas a la producción explicaron a Variety que, dado que la nueva historia transcurre apenas tres días después de la crucifixión, “tenía sentido rehacer todo el reparto”, ya que de lo contrario “habrían tenido que recurrir al CGI y técnicas de rejuvenecimiento digital muy costosas”.
El nuevo Jesucristo es el finlandés Jaakko Ohtonen, de 36 años, conocido por su papel del guerrero danés Wolland en la quinta temporada de The Last Kingdom (Netflix). A su lado, la cubana Mariela Garriga (vista en las últimas Misión Imposible) interpretará a María Magdalena.

El resto del elenco incluye a la polaca Kasia Smutniak (Domina) como María, madre de Jesús; el italiano Pier Luigi Pasino (La ley según Lidia Poët) como Pedro; y el también italiano Riccardo Scamarcio (John Wick: Capítulo 2) como Poncio Pilato. El británico Rupert Everett tendrá un papel secundario aún no especificado.
Gibson ha sido deliberadamente críptico sobre la trama, aunque las pistas que ha ido soltando apuntan a algo inusual para el cine religioso. El director ha descrito la secuela como un “viaje de ácido” y aseguró que “nunca había leído nada parecido” a los guiones, coescritos junto a Randall Wallace (Braveheart).
Fuentes de Deadline confirman que las películas incluirán batallas entre ángeles y demonios, así como el descenso de Cristo a los infiernos en su travesía espiritual. Esa espectacularidad visual justificaría en parte el presupuesto estimado de 200 millones de dólares.
Otra novedad importante: a diferencia del filme original, rodado íntegramente en arameo, hebreo y latín, las nuevas entregas se filmarán principalmente en inglés, decisión que Gibson habría justificado por la dificultad de seguir la trama con subtítulos dada su magnitud.

Los guiones permanecen bajo estricto secreto. Según el citado medio, en una situación inusual para una producción independiente en pleno rodaje, los compradores internacionales ni siquiera han podido acceder a los libretos antes del American Film Market. Una fuente del mercado lo resume como “un acto de fe con Mel”, aunque añade que “el material se vende solo”. Se espera una competencia feroz por los derechos territoriales.
El rendimiento de La Pasión de Cristo sigue siendo un argumento de peso: recaudó 610 millones de dólares en todo el mundo con un presupuesto de apenas 30 millones. Durante dos décadas, fue la película con clasificación R más taquillera en EE. UU. (370 millones), hasta que Deadpool & Wolverine (Disney) le arrebató el récord. Además, obtuvo tres nominaciones al Óscar (maquillaje, fotografía y banda sonora original).
La producción corre a cargo de Gibson y Bruce Davey a través de Icon Productions, con Lionsgate como socio estudio para la distribución doméstica y ventas internacionales.