
El proyecto no elimina aún la Compensación por Tiempo de Servicios, pero plantea un nuevo esquema de respaldo laboral que podría reemplazarlo. MTPE, MEF y EsSalud diseñarán el sistema bajo estrictos criterios técnicos y financieros.
El futuro de la Compensación por Tiempo de Servicios (CTS) vuelve a estar en el centro del debate laboral en el Perú. La Comisión de Trabajo del Congreso acaba de dar luz verde a un dictamen que declara de interés nacional la creación de un seguro de desempleo, una iniciativa que, aunque no elimina de inmediato la CTS, abre la puerta a un posible reemplazo del histórico beneficio que cobijan millones de trabajadores formales.
La propuesta aprobada —con 12 votos a favor, ninguno en contra y dos abstenciones— tiene un carácter fundamentalmente declarativo. Es decir, no implementa el seguro de manera automática, sino que sienta las bases para su diseño progresivo. El texto encarga al Ministerio de Trabajo y Promoción del Empleo (MTPE), al Ministerio de Economía y Finanzas (MEF) y a EsSalud la tarea de construir un modelo técnicamente viable, sostenible en el tiempo y sin poner en riesgo las finanzas públicas.
El origen de esta discusión se remonta a un proyecto presentado por la congresista Sigrid Bazán, que planteaba un esquema concreto de pagos decrecientes por desempleo: desde el 70 % del sueldo el primer mes hasta el 50 % en el quinto mes. Sin embargo, observaciones técnicas y dudas sobre su viabilidad financiero llevaron a la comisión a optar por un enfoque más prudente: declarar el interés nacional sin comprometer recursos ni plazos inmediatos.
Uno de los puntos más álgidos del debate es si la CTS y el eventual seguro de desempleo pueden coexistir. El MTPE ya advirtió que ambos mecanismos cumplen una función similar —amortiguar el impacto económico ante la pérdida del empleo—, por lo que su supervivencia simultánea sería poco viable. De concretarse el nuevo sistema, no se descarta que se evalúe la derogación o sustitución de la CTS, que actualmente se deposita dos veces al año como un fondo de contingencia para trabajadores formales.
Durante las discusiones legislativas también se puso sobre la mesa la falta de estudios actuariales que respalden la sostenibilidad del seguro, así como la ausencia de articulación con otros mecanismos de protección social y con el sistema laboral vigente. Además, el financiamiento es otro escollo: el esquema no contributivo original fue objetado por el Ejecutivo por contravenir el artículo 79 de la Constitución, que limita el gasto público sin el respaldo presupuestal correspondiente.
Por todo ello, la Comisión de Trabajo decidió avanzar con una fórmula que no apresura la eliminación de la CTS, pero que sí marca el inicio de una transición hacia un nuevo modelo de protección laboral. El dictamen aprobado no fija fechas ni recursos, pero enciende una señal política clara: el sistema actual podría cambiar. Mientras tanto, la CTS sigue vigente. Su permanencia dependerá de cómo se resuelvan las preguntas técnicas, financieras y políticas que este debate recién inaugura.