La promesa de Sánchez de subir el sueldo mínimo a S/1.500 choca con la realidad de la canasta básica: ¿propuesta insuficiente o punto de partida técnico?

Aunque el candidato de Juntos por el Perú asegura que su equipo económico tiene estudios viables, los expertos advierten que ni siquiera los S/1.500 cubren los S/1.848 que necesita una familia promedio al mes.
El candidato presidencial de Juntos por el Perú, Roberto Sánchez, irrumpió en la escena electoral post balotaje con una propuesta que ya genera debate en el ámbito económico y social: subir la Remuneración Mínima Vital (RMV) a S/1.500 de concretarse su triunfo en segunda vuelta. La promesa, anunciada ante empresarios y representantes mineros, fue su primer gesto público tras la proclamación del Jurado Nacional de Elecciones (JNE) que confirmó su pase al balotaje junto a Keiko Fujimori.
Sánchez respaldó su iniciativa en los estudios del equipo económico liderado por Pedro Francke, asegurando que el incremento es viable dentro de una economía social de mercado. Pero los números fríos ponen en entredicho el alcance de la medida: la canasta básica familiar en Perú alcanza actualmente los S/1.848 mensuales para una familia de cuatro integrantes, según estimaciones vigentes. Es decir, ni siquiera los S/1.500 prometidos logran cubrir el costo mínimo de subsistencia.
Un rezago histórico que marca la urgencia
En los últimos 20 años, el sueldo mínimo en Perú pasó de S/460 a S/1.130, luego de 14 aumentos escalonados entre 2006 y 2025. Sin embargo, el desfase con la inflación y la productividad acumulada es evidente. De haberse aplicado anualmente los criterios técnicos definidos por el Consejo Nacional de Trabajo (CNT) desde 2007, la RMV hoy rondaría los S/1.371, según el Ministerio de Trabajo y Promoción del Empleo (MTPE).
Esa brecha de más de S/240 refleja la falta de institucionalización de una política de ajuste automático, algo que especialistas y gremios vienen reclamando para evitar que el salario mínimo dependa de ciclos electorales o decisiones discrecionales.
El efecto en empresas, Estado y trabajadores
¿Una subida a S/1.500 hundiría a las mypes? Los datos matizan el temor. Las microempresas formales ya pagan en promedio S/1.700 mensuales, y las pequeñas, S/2.800, según el MTPE. El verdadero cuello de botella para ese sector no es tanto el salario mínimo, sino el acceso al financiamiento formal con tasas muy superiores a las de las grandes corporaciones, coinciden encuestas de ComexPerú.
En el Estado, el impacto presupuestal sería limitado, pues la mayoría de sus empleados ya superan la RMV. En cambio, en sectores como agroexportación, vigilancia y limpieza —donde muchos salarios se amarran al mínimo—, el alza sería inmediata y arrastraría consigo otros beneficios como asignación familiar, gratificaciones, CTS y aportes a EsSalud.
Lo que dice la evidencia: con gradualidad, pero con rumbo
El exviceministro de Empleo y economista Fernando Cuadros Luque aporta una mirada técnica alejada del sensacionalismo: “Un primer aumento inmediato hasta S/1.371 sería viable y no tendría efectos adversos en el mercado laboral. Alcanzar los S/1.500 dependerá del crecimiento sostenido de la economía en los próximos años”, explica.
Cuadros recuerda que en países como México, el incremento del salario mínimo redujo pobreza sin disparar inflación ni desempleo, al potenciar el consumo interno. Para Perú, estima que más de 1 millón de trabajadores formales ganan hoy el mínimo o cifras cercanas, lo que beneficiaría indirectamente a unos 4 millones de personas si se aplicara un ajuste técnico.
El punto ciego de la propuesta de Sánchez
A pesar de su viabilidad técnica parcial, el plan de Sánchez tiene un vacío estructural: con S/1.500, una familia tipo aún estaría S/348 por debajo de la canasta básica. Es decir, ni siquiera cumpliría con el piso mínimo que los propios especialistas consideran deseable para garantizar una vida digna.
Así, la propuesta del candidato de Juntos por el Perú puede ser un avance frente al estancamiento histórico, pero también una muestra de lo lejos que sigue estando el país de un salario mínimo que realmente cubra las necesidades de sus hogares.
¿Propuesta insuficiente o primer paso real? El debate recién empieza.
Recuadro: 20 años de aumentos del salario mínimo en Perú
- 2006: S/460 → S/500
- 2007: S/530
- 2008: S/550
- 2010: S/580
- 2012: S/750
- 2016: S/850
- 2018: S/930
- 2022: S/1.025
- 2025: S/1.130
Dato clave: Si se aplicaban los criterios del CNT desde 2007, hoy la RMV sería S/1.371.



