
El Ministerio de Salud moviliza recursos ante brotes en Puno, Piura y Lima; especialista advierte que el virus es más contagioso que el COVID-19 y la influenza, y llama a revisar esquemas de vacunación infantil sin caer en pánico.
El Ministerio de Salud de Perú ha declarado una alerta sanitaria ante el aumento de casos de sarampión en varias regiones del país. La medida responde a un cambio crítico en el comportamiento del brote: ya no se trata solo de contagios asociados a viajeros, sino de una transmisión activa dentro del territorio nacional.
“La mayoría de los casos recientes corresponden a cadenas de contagio locales”, advirtió en entrevista con Canal N la infectóloga Natalia Vargas Herrera, quien instó a la población a adoptar medidas preventivas sin caer en el pánico. Hasta la fecha, se han confirmado 290 casos en el país, la mayoría en personas no vacunadas.
El sarampión tiene un periodo de incubación de entre 7 y 21 días. Sus primeros síntomas —fiebre alta, conjuntivitis, secreción nasal abundante (coriza) y tos intensa— suelen confundirse con una gripe o influenza. El rasgo distintivo aparece días después: un exantema morbiliforme (manchas rojizas) que comienza en la cabeza y se extiende al tórax y extremidades en unas 72 horas.
“Ante cualquier sospecha, lo primero es acudir de inmediato al centro de salud más cercano”, enfatizó Vargas Herrera, quien recomendó aislar al paciente incluso antes de tener un diagnóstico confirmado.
La medida inicial es el aislamiento del enfermo. El paciente debe usar mascarilla simple, mientras que los convivientes deben protegerse con mascarillas N95 o KN95. El objetivo es frenar la dispersión aérea del virus, que se transmite por gotículas respiratorias.
“El sarampión es una de las enfermedades infecciosas más contagiosas que existen: más que el VIH, el ébola, el COVID-19 o la influenza”, subrayó la infectóloga. Una sola persona infectada puede transmitir el virus a entre 12 y 18 personas susceptibles.
La vacunación es la principal herramienta de prevención. En Perú, la mayoría de los casos confirmados corresponde a personas no vacunadas. En adultos, solo se recomienda vacunar a quienes no hayan recibido dos dosis en la infancia o residan en zonas con transmisión activa.
“No está indicada una vacunación masiva de adultos en este momento —aclaró Vargas Herrera—, pero sí es fundamental revisar el carné de vacunación y asegurarse de que los niños reciban ambas dosis”.
El esquema regular del Ministerio de Salud contempla dos dosis:
En contexto de brote —como ocurre actualmente en algunas regiones— se está aplicando una dosis adicional a niños de 6 a 11 meses para proteger a los más pequeños expuestos al virus. La especialista advirtió que no se debe adelantar la vacuna antes de los 6 meses, ya que hasta esa edad los bebés cuentan con defensas transmitidas por la madre a través de la lactancia.
El protocolo del Ministerio de Salud indica acudir de inmediato a un servicio médico para realizar pruebas diagnósticas y activar el cerco epidemiológico. El Centro Nacional de Epidemiología (CDC) rastrea contactos y coordina las intervenciones sanitarias.
El periodo de transmisión va desde 4 días antes hasta 4 días después de la aparición de las manchas. Durante ese lapso, el aislamiento estricto es indispensable para cortar la cadena de contagios.
La mayoría de los contagios comunitarios se concentra en Puno, con brotes confirmados por transmisión de persona a persona. En Lima se han detectado 4 casos a inicios de año, mientras que en Piura se reportan los casos más recientes que motivaron la alerta.
“La alerta sanitaria significa que el Ministerio de Salud moviliza todos sus recursos para reforzar la vigilancia epidemiológica, mejorar el diagnóstico y fortalecer la vacunación”, concluyó la infectóloga. Las autoridades recomiendan mantener la vigilancia, no retrasar las vacunas en la población infantil y acudir al médico ante el menor síntoma.