
El pleno descartó los comicios complementarios por inexistencia legal e impacto mínimo de los incidentes del 12 de abril, mientras López Aliaga amenaza con acudir a instancias internacionales y Fujimori llama a respetar los resultados.
No habrá una segunda vuelta electoral en Lima, ni comicios complementarios. El Jurado Nacional de Elecciones (JNE) oficializó este jueves su decisión de no convocar a una nueva votación para corregir las incidencias registradas durante la primera vuelta del 12 de abril de 2026. El acuerdo, adoptado por el pleno el 23 de abril y publicado en el Diario Oficial El Peruano, cierra —al menos por ahora— la crisis electoral abierta por los reclamos de diversas agrupaciones políticas.
La determinación del máximo organismo electoral ratifica lo que especialistas en derecho electoral ya habían advertido: la figura de los comicios complementarios no está contemplada para elecciones presidenciales ni congresales, sino únicamente para procesos municipales. Así lo precisó el JNE en su pronunciamiento, subrayando que el proceso electoral se rige por etapas sucesivas ininterrumpibles.
El organismo añadió que el conteo de votos se encuentra en su fase final y que una eventual repetición de la votación rompería el cronograma electoral establecido. Además, argumentó que los retrasos y problemas ocurridos durante la jornada del 12 de abril tuvieron un impacto mínimo, contrariamente a lo sostenido por algunos candidatos.
Otro punto clave en la decisión fue el riesgo de que, al convocarse una nueva votación, parte del electorado acudiría a las urnas con conocimiento de resultados previos, lo que afectaría la libertad del sufragio. Finalmente, el JNE advirtió que, en medio de la compleja crisis política que atraviesa el país, una medida de ese tipo solo generaría mayor incertidumbre y agravaría la situación.

Mientras el JNE oficializaba su decisión, los principales aspirantes a la Presidencia mostraron posturas divergentes.
La lideresa de Fuerza Popular, Keiko Fujimori, se pronunció a favor de respetar el desarrollo del proceso y pidió celeridad a las autoridades electorales. “Esperamos que el JNE y la ONPE puedan finalmente determinar quiénes serían las dos personas que pasarían a una segunda vuelta, porque creo que es importante empezar esa contienda para hacer las elecciones el próximo 7 de junio”, señaló. Con ese mensaje, Fujimori buscó reforzar la legitimidad del proceso en curso y evitar mayores cuestionamientos que afecten la transición.
En la vereda opuesta, el candidato de Renovación Popular, Rafael López Aliaga, endureció sus críticas. Tras conocer la decisión del JNE, insistió en que el propio organismo habría reconocido afectaciones significativas que, según su denuncia, impactaron a más de un millón de electores. “Estas irregularidades ameritan una revisión profunda”, sostuvo. Adelantó, además, que su partido recurrirá a instancias nacionales e internacionales para exigir el respeto a la voluntad popular, en un escenario que calificó como de falta de transparencia.