
La llegada del fenómeno El Niño pone en evidencia la vulnerabilidad financiera de miles de familias y pequeños negocios en el Perú. Según un estudio realizado por Interbank, el 49% de sus clientes personas ya ha comenzado a reducir sus gastos como medida preventiva frente a los posibles efectos de este evento climático.
La investigación analizó la percepción del riesgo y el nivel de preparación financiera de los hogares y las pequeñas empresas a escala nacional. Uno de los principales hallazgos es que una interrupción temporal de los ingresos podría generar dificultades económicas en poco tiempo: cerca de la mitad de los hogares y más de la mitad de los negocios encuestados no cuentan con recursos suficientes para cubrir más de un mes de gastos habituales.
Los resultados muestran que, aunque existe preocupación por las consecuencias de El Niño, la capacidad de respuesta económica sigue siendo limitada. La reducción del consumo se ha convertido en una de las principales estrategias preventivas, mientras que el ahorro para emergencias todavía tiene una presencia menor.
Más del 40% de las personas consultadas manifestó una elevada preocupación por las posibles consecuencias del fenómeno El Niño. Sin embargo, apenas el 25% considera que su hogar está preparado para afrontar una emergencia de esta naturaleza.
La experiencia de años anteriores tampoco parece haber impulsado una preparación suficiente. Aunque el 37% de los encuestados reportó haber sufrido lluvias intensas, inundaciones, huaicos u otros eventos similares durante los últimos cinco años, persisten importantes brechas en la prevención financiera.
Las diferencias entre Lima y las demás regiones son significativas. En la capital, el 77% de los hogares señaló que no había experimentado impactos climáticos en los últimos años o que desconocía si había sido afectado. Solo el 6% reconoció haber sufrido consecuencias importantes y el 17% reportó afectaciones menores.
En las provincias, en cambio, el porcentaje de personas que no identifica o desconoce haber sufrido impactos climáticos desciende al 55%, lo que refleja una mayor exposición percibida a estos fenómenos.
A la vulnerabilidad climática se suma la falta de respaldo económico. El estudio indica que el 40% de los encuestados no dispone de ahorros para afrontar una emergencia, mientras que el 49% no podría mantener sus gastos habituales durante más de un mes si dejara de recibir ingresos.
Aunque el 49% ya está reduciendo sus gastos para prepararse ante un posible escenario adverso, solo el 21% afirma estar ahorrando específicamente para enfrentar una emergencia.
Estos resultados evidencian que recortar el consumo no necesariamente significa contar con una protección financiera suficiente para afrontar una interrupción prolongada de los ingresos.
Según Woodman, representante de Interbank, una reducción temporal de los ingresos puede comprometer rápidamente el presupuesto familiar. Por ello, la entidad señala que ha habilitado mecanismos para que sus clientes soliciten acompañamiento a través de sus canales digitales.
La situación también genera preocupación entre las pequeñas y medianas empresas, especialmente aquellas que dependen del comercio, el transporte y el abastecimiento de productos.
De acuerdo con el estudio, el 51% de los pequeños negocios no tiene un fondo de emergencia, mientras que el 54% no podría cubrir más de un mes de sus gastos si tuviera que suspender sus operaciones.
Entre los principales riesgos identificados figuran la disminución de las ventas y las dificultades en el transporte y la logística, factores que podrían afectar tanto el abastecimiento como la continuidad de las actividades comerciales.
En las zonas consideradas de alto riesgo frente al fenómeno El Niño, el 42% de los negocios encuestados considera probable que sus operaciones resulten afectadas. Además, el 45% anticipa consecuencias graves para su actividad económica.
Pese a estas preocupaciones, la preparación empresarial sigue siendo insuficiente. Aunque el 51% de los negocios indicó haber sufrido afectaciones por fenómenos climáticos en años anteriores, solo el 24% considera que está preparado para afrontar una nueva emergencia y apenas el 28% cuenta con un plan de continuidad operativa.
Víctor Cárcamo, vicepresidente de Banca Comercial de Interbank, sostuvo que el respaldo financiero a las pequeñas empresas es importante para ayudarlas a mantener sus actividades, proteger los puestos de trabajo y continuar creciendo incluso en escenarios adversos.
Ante los posibles efectos de El Niño, Interbank informó que está habilitando líneas de financiamiento adicionales para negocios que comercializan productos o servicios cuya demanda podría mantenerse o aumentar durante la emergencia.
Entre las actividades que podrían requerir recursos adicionales figuran el alquiler de maquinaria, la venta de materiales de construcción y las ferreterías, sectores que pueden registrar una mayor demanda vinculada a las labores de prevención, reparación y reconstrucción.
La entidad también contempla apoyar a empresas que necesitan capital de trabajo para atender campañas comerciales de alta demanda, como la de Navidad y la temporada escolar.
Cárcamo explicó que la estrategia busca atender las necesidades de financiamiento de los negocios cuyo ciclo económico continúa pese a las dificultades que puedan presentarse en determinadas regiones.
El estudio deja una conclusión relevante para hogares y empresas: la prevención frente a El Niño no depende únicamente de reducir gastos, sino también de contar con ahorros, liquidez y planes que permitan responder ante una caída de los ingresos o una paralización de las actividades.