
Marcela Sánchez, la joven de 19 años que acusa al excandidato de ‘Esto es Guerra’ y al streamer Kingteka, relata presiones económicas y una campaña de exposición íntima no consentida que agrava la investigación penal
La denuncia por abuso sexual contra el streamer y excandidato de Esto es Guerra, Piero Arenas, dio un giro decisivo luego de que la víctima, Marcela Sánchez, revelara en una entrevista con Magaly TV La Firme que recibió ofertas económicas para frenar el proceso legal. Las presuntas gestiones, que ella califica como un intento de compra de silencio, ocurrieron tras la difusión no autorizada de imágenes íntimas en redes sociales, material que hoy forma parte de una investigación que también involucra a otro popular creador de contenido.
Sánchez, quien viajó desde Iquitos a Lima para formalizar la denuncia, relató que las presiones comenzaron después de que los videos circularan viralmente. “Me llamaron ofreciéndome dinero para que arregláramos las cosas, que Piero quiere verme para conversar, para que me den dinero para no hacer la denuncia y que no lo perjudique”, declaró ante las cámaras del programa de Magaly Medina. La joven, de 19 años, sostuvo que su vida “se arruinó por completo” desde el momento de la agresión y la posterior exposición pública.

El caso suma un nuevo frente legal tras revelarse que otro streamer, Abraham Canes, conocido como Kingteka, fue captado presuntamente espiando por la ventana de la habitación donde ocurrieron los hechos. Imágenes difundidas por Magaly TV La Firme muestran al creador de contenido observando el interior del cuarto, lo que ha motivado su inclusión en las diligencias que analizan los registros audiovisuales.
En su testimonio, Sánchez detalló que los hechos ocurrieron tras una fiesta en una embarcación, donde el consumo de alcohol fue constante y las cámaras permanecían activas. Luego, el grupo se trasladó a un hotel, momento en que, según su relato, perdió el conocimiento. “Yo no estaba consciente. Recuerdo que pedí regresar a mi casa, pero mi celular se apagó y no había forma de salir”, afirmó. La circulación inmediata de las imágenes en plataformas digitales agravó su situación y aceleró su decisión de acudir a la vía penal.
El abogado de la denunciante, Felipe Salas, precisó que la investigación abarca delitos de abuso sexual y difusión de contenido íntimo sin consentimiento. “Mi clienta decidió llevar el caso por la vía legal porque han vulnerado su dignidad y su derecho a la privacidad”, sostuvo el letrado, quien confirmó que el expediente cuenta con videos, testimonios y registros de llamadas que ya están bajo análisis de las autoridades.

Piero Arenas fue abordado por un reportero de Magaly TV La Firme mientras realizaba una transmisión en vivo. En el intercambio, evitó responder directamente a las acusaciones y, ante la insistencia del periodista, llegó a pedir que “cuidaran sus palabras” porque estaba siendo grabado. La escena generó una rápida reacción en redes sociales, donde miles de usuarios criticaron su actitud evasiva.
Sánchez, quien asegura que no busca dinero sino justicia, cerró su testimonio con un llamado a que se investiguen también las presiones que recibió tras la filtración. “Es un daño irreversible que han hecho con mi vida, con mi intimidad”, sentenció.