China consolida su dominio del hierro peruano: nuevo puerto en Marcona asegura la exportación total del mineral

ProInversión firmó el contrato para el terminal de San Juan de Marcona, operado por el grupo Jinzhao Perú, que refuerza el control chino sobre la logística minera estratégica del país andino
China sumará un segundo puerto en el litoral peruano diseñado estratégicamente para movilizar la práctica totalidad del hierro que se extrae en el país sudamericano, en un nuevo paso que afianza su influencia sobre los principales enclaves mineros y logísticos de la región.
El pasado 31 de marzo de 2026, la Agencia de Promoción de la Inversión Privada (ProInversión) suscribió un contrato con la empresa San Juan Port S.A.A., filial del grupo chino Jinzhao Perú, para la construcción y operación del Nuevo Terminal Portuario de San Juan de Marcona, ubicado en la región Ica. El acuerdo, ratificado junto a la Autoridad Portuaria Nacional (APN), convierte a esta infraestructura en el tercer puerto de mayor envergadura del país —solo superado por el Callao y Chancay, este último también de capital chino—, con una capacidad proyectada de 47 millones de toneladas métricas anuales.

El diseño del terminal responde a una necesidad logística concreta: dar salida eficiente al mineral de hierro del yacimiento Pampa de Pongo, situado a unos 20 kilómetros de distancia en la provincia arequipeña de Caravelí y controlado por el conglomerado chino Zhongrong Xinda Group. El puerto contará con dos muelles, tres amarraderos y equipamiento especializado para graneles, carga general y contenedores. Las obras tienen un plazo estimado de 30 meses, y la operación se extenderá por 27,5 años, período durante el cual se prevé la creación de un Fondo Social que recaudaría 290 millones de soles para el desarrollo de las zonas de influencia.
El proyecto minero que alimentará esta nueva infraestructura es igualmente estratégico. Pampa de Pongo representa el segundo mayor depósito de hierro del Perú, con una inversión total estimada en 1.800 millones de dólares. En noviembre de 2025, el Servicio Nacional de Certificación Ambiental para las Inversiones Sostenibles (Senace) aprobó el primer Informe Técnico Sustentatorio (ITS) del proyecto, que contempla una inversión inicial de 98,2 millones de dólares en modificaciones de infraestructura y procesos. La mina empleará minería subterránea tipo block caving, con una producción que arrancará en 3,36 millones de toneladas el primer año, alcanzará un pico de 17,67 millones en el noveno año y se estabilizará en torno a 15 millones anuales. Además del hierro, el yacimiento contiene cobre, oro y cobalto, y su contribución fiscal —por canon minero, gravamen especial e impuesto a la renta— superaría los 10.000 millones de dólares durante su vida útil.
Este nuevo enclave logístico se suma al dominio histórico que ejerce desde 1992 Shougang Hierro Perú S.A.A., filial de Shougang Group, que adquirió Hierro Perú S.A. en la primera gran privatización minera impulsada por el gobierno de Alberto Fujimori. Shougang concentra el 98% de la producción nacional de hierro, extrae a tajo abierto en Marcona, procesa en San Nicolás y exporta casi exclusivamente a China a través de su puerto privado de San Nicolás, con capacidad para buques de hasta 300 metros de eslora y un tráfico anual cercano a los 80 graneleros.

En 2024, la producción nacional de hierro alcanzó un récord de 13,3 millones de toneladas métricas finas (TMF), de las cuales 13,1 millones salieron de Shougang. Sin embargo, en 2025 la producción cayó a 11,8 TMF (-10,6%) tras la suspensión de operaciones derivada del colapso de parte de la infraestructura de despacho en San Nicolás, en un contexto de precios internacionales que en diciembre se ubicaron en 107,16 dólares por tonelada.
El avance chino sobre el hierro peruano no solo redefine el mapa logístico del país, sino que profundiza la dependencia estructural de su industria siderúrgica local. Empresas como Aceros Arequipa y SiderPerú carecen de acceso prioritario al mineral extraído en Marcona y deben importar chatarra y productos semiterminados para sostener su producción. Según la Asociación Latinoamericana del Acero (ALACERO), el consumo aparente de acero en Perú es de unos 3,5 millones de toneladas anuales, pero la producción local apenas alcanza 1,8 millones. El cierre del alto horno de SiderPerú en Chimbote en 2008 dejó a la industria sin capacidad de procesar hierro primario, una situación agravada por la política de exportación exclusiva de Shougang. Entre 2021 y 2024, la empresa transfirió más de 65 millones de toneladas de concentrados de hierro a su matriz en China, mientras las siderúrgicas peruanas se ven forzadas a cubrir el déficit con importaciones.
Sin cláusulas que garanticen el abastecimiento interno, la entrada en operación de Pampa de Pongo y el nuevo puerto de San Juan de Marcona refuerza una lógica exportadora que orienta toda la cadena de valor del hierro peruano hacia el mercado chino, consolidando un modelo de enclave minero con escasos efectos de arrastre sobre la industrialización nacional.



