
El humorista sube al 9% en intención de voto y desplaza al exalcalde de Lima al tercer lugar, mientras la lideresa de Fuerza Popular consolida su ventaja con un 13% tras los debates del JNE
Un vuelco inesperado sacude el tablero electoral a menos de un mes de los comicios. La más reciente encuesta de intención de voto de Ipsos, realizada los días 1 y 2 de abril tras los debates presidenciales organizados por el Jurado Nacional de Elecciones (JNE), revela que el candidato de País para Todos, Carlos Álvarez, ha arrebatado el segundo lugar a Rafael López Aliaga, quien hasta enero lideraba las preferencias y ahora cae al tercer puesto.
Según el sondeo —con un margen de error de ±2,8% y un nivel de confianza del 95%—, Keiko Fujimori (Fuerza Popular) se mantiene firme en la cima con un 13% de intención de voto, experimentando un leve repunte frente al 11% registrado en la medición anterior. Pero el dato más llamativo es el ascenso del cómico Carlos Álvarez, que pasa del 7% al 9%, superando así al exburgomaestre limeño, quien obtiene un 8%.

Detrás de ellos se ubican el izquierdista Roberto Sánchez (6%), Jorge Nieto del Partido del Buen Gobierno (5%), Alfonso López Chau de Ahora Nación (4%), Ricardo Belmont (3%), César Acuña (3%), Marisol Pérez Tello (2%), Yonhy Lescano (2%), George Forsyth (2%) y José Luna Gálvez (2%).
En el simulacro de votos válidos —que excluye a indecisos y blancos—, la tendencia se acentúa: Keiko Fujimori alcanzaría el 18,6%, seguida de Carlos Álvarez con 12,1%, Rafael López Aliaga con 10,9% y Roberto Sánchez con 9%.
El exministro Juan Sheput, quien postula al Senado por la misma tienda política, atribuyó el avance de Álvarez a un “impulso sostenido” respaldado por una intensa movilización en regiones del sur y zonas mineras, áreas de alto peso electoral donde otras fuerzas no logran penetrar. “Nosotros hacemos campaña pisando lugares que los otros no pisan”, subrayó Sheput, en clara alusión a Renovación Popular y Fuerza Popular.
En el plano de las propuestas, Carlos Álvarez ha encendido el debate al defender la posibilidad de instaurar la pena de muerte para violadores y sicarios, aunque dicha medida no figura en su plan de gobierno presentado ante el JNE. Sheput justificó la postura en declaraciones a Canal N: “El formato oficial limita el desarrollo de ciertos temas, pero la propuesta responde a una demanda social por políticas más severas contra la inseguridad. Carlos ha señalado que lo va a colocar en la agenda y desarrollarlo, porque no se puede imponer en el cortísimo plazo, pero es un clamor ciudadano”.