
Spotify estaría preparando una nueva apuesta para integrar la inteligencia artificial en el consumo musical. La compañía planea introducir, durante el primer trimestre de 2027, una herramienta de pago que permitirá a los usuarios modificar canciones existentes, crear versiones alternativas y experimentar con diferentes estilos musicales.
De acuerdo con información publicada por Financial Times, el lanzamiento podría producirse en febrero, coincidiendo con la temporada de los premios Grammy. El servicio tendría un precio adicional de entre 4 y 5 dólares mensuales para quienes ya cuentan con una suscripción Premium.
La propuesta busca convertir a los oyentes en participantes activos de la experiencia musical. Por ejemplo, una persona podría transformar una canción de folk en una versión electrónica para bailar o experimentar con interpretaciones que combinen distintos estilos musicales.
Uno de los aspectos más llamativos del proyecto es su modelo de remuneración: las regalías generadas por las nuevas versiones beneficiarían a los artistas originales. Además, las reproducciones de los remixes también se contabilizarían en las estadísticas de las canciones de las que proceden.
El principal desafío para concretar este proyecto está en conseguir las licencias necesarias para utilizar los catálogos musicales.
Según el reporte de Financial Times, Spotify ya habría alcanzado acuerdos con Universal Music Group, Merlin —organización que representa a sellos independientes— y la compañía francesa Believe.
Sin embargo, todavía mantiene negociaciones con Sony Music y Warner Music, dos de las principales compañías discográficas del mundo. La participación de estas empresas será importante para ampliar el catálogo de canciones disponibles para experimentar con inteligencia artificial.
La iniciativa tampoco parte desde cero. En mayo de 2026, Spotify y Universal Music Group anunciaron acuerdos para desarrollar experiencias de pago basadas en IA generativa, orientadas a la creación de covers y remezclas con canciones de artistas que autoricen su participación.
La compañía ha señalado que esta tecnología estará enfocada en transformar obras musicales existentes, no en producir composiciones completamente nuevas. Asimismo, cada versión generada conservará un vínculo con la canción y el intérprete originales.
La incorporación de inteligencia artificial a la industria musical también plantea interrogantes sobre los derechos de autor y el consentimiento de los artistas.
En ese sentido, Believe y su plataforma TuneCore contemplan un sistema de autorización en dos etapas. Primero, los músicos podrán decidir si desean ser considerados para iniciativas relacionadas con inteligencia artificial. Posteriormente, tendrán que aceptar o rechazar su participación en el proyecto específico de Spotify.
Esto significa que la firma de un acuerdo entre una discográfica y la plataforma no obligará automáticamente a todos sus artistas a permitir que sus canciones sean modificadas mediante IA.
Spotify y Universal también estarían realizando reuniones con músicos para explicar las características de la propuesta y conseguir que más intérpretes se sumen. No obstante, convencer a algunas figuras actuales de la industria estaría resultando más complicado que conseguir el interés de artistas con trayectorias consolidadas.
El codirector ejecutivo de Spotify, Gustav Söderström, ya había señalado que la compañía podría avanzar con este tipo de iniciativas incluso sin contar con el respaldo de todas las grandes discográficas.
Spotify no es la única empresa interesada en aprovechar la inteligencia artificial para transformar la experiencia musical.
Universal Music Group ha licenciado parte de su catálogo a ElevenLabs para desarrollar experiencias de remezcla musical dirigidas a los seguidores de sus artistas. Por otro lado, Deezer también presentó herramientas para crear remezclas, aunque su propuesta no utiliza inteligencia artificial.
La competencia demuestra que las plataformas buscan nuevas formas de interacción entre músicos y audiencias, en un escenario donde la tecnología generativa comienza a modificar los modelos tradicionales de producción y distribución musical.
Más allá de sus proyectos tecnológicos, Spotify mantiene un crecimiento importante en el mercado internacional.
Al cierre del tercer trimestre de 2026, la compañía reportó 788 millones de usuarios activos mensuales y 306 millones de suscriptores Premium. América Latina representa el 24 % de los clientes que pagan por el servicio, pese a concentrar el 21 % de su audiencia mensual.
En el apartado financiero, los ingresos totales alcanzaron los 5.000 millones de euros, un incremento interanual del 16 %. El margen bruto llegó al 33 %, mientras que el beneficio operativo se situó en 672 millones de euros.
Alex Norström, codirector ejecutivo de la compañía, destacó que los resultados reflejan un crecimiento sostenido, una moderación de los costos y nuevas oportunidades para ampliar el negocio.
Gustav Söderström sostiene que el avance de los agentes de inteligencia artificial no necesariamente reducirá el tiempo que las personas dedican a escuchar música, ver contenidos o disfrutar de pódcast.
Desde su perspectiva, estas tecnologías ayudarán principalmente a automatizar actividades rutinarias, permitiendo que los usuarios dispongan de más tiempo para el entretenimiento.
El directivo considera que la música tiene una característica particular: es una experiencia que las personas desean disfrutar directamente, no una actividad que necesariamente quieran delegar a una máquina.
Esta visión forma parte de la estrategia de Spotify para ampliar su ecosistema de entretenimiento y aprovechar las oportunidades que ofrece la inteligencia artificial.
La compañía también trabaja en ampliar sus servicios más allá de la música. Antes de finalizar 2026, prevé llevar su catálogo de más de 800.000 audiolibros a más de 180 mercados.
Asimismo, tiene previsto extender el Spotify Partner Program a más de 35 nuevos mercados e impulsar Creator Memberships, una iniciativa orientada a fortalecer las opciones de monetización para los creadores de contenido.
En cuanto a los pódcast, la plataforma cuenta con más de ocho millones de títulos y reporta que más de 560 millones de usuarios han reproducido contenidos en video. El consumo de este formato creció más del 140 % desde la implementación de su programa para socios.
Spotify también informó que durante 2025 distribuyó 11.000 millones de dólares a la industria musical. Desde su creación, los pagos acumulados a este sector alcanzan los 70.000 millones de dólares.
Con estos movimientos, la compañía busca consolidarse como una plataforma integral de entretenimiento, donde la música, los pódcast, los audiolibros y la inteligencia artificial formen parte de una misma experiencia digital.