
La tecnológica comunica los despidos por correo electrónico a las 6:00 a.m. sin previo aviso, mientras destina hasta USD 10.000 millones a infraestructura de IA, en medio de un contexto de ingresos récord y una caída del 25% en bolsa.
La multinacional tecnológica Oracle ha iniciado el mayor recorte de personal de sus cuatro décadas de historia, con el despido de entre 20.000 y 30.000 trabajadores en todo el mundo. La decisión, comunicada por correo electrónico en la madrugada del 31 de marzo de 2026, forma parte de una reestructuración sin precedentes que busca liberar hasta USD 10.000 millones para acelerar su expansión en infraestructura de inteligencia artificial (IA).
El ajuste, que afecta aproximadamente al 18% de la plantilla global —compuesta por 162.000 empleados—, sitúa a Oracle en la vanguardia de una tendencia sectorial: despedir para invertir. Según confirmaron The Next Web, CNBC e Inc.com, los despidos no responden a dificultades financieras, sino a una apuesta estratégica por redefinir el rumbo de la compañía en plena carrera tecnológica.
Empleados en Estados Unidos, India, Canadá, México y Uruguay recibieron a las seis de la mañana (hora local) un correo con el asunto “Oracle Leadership” que les comunicaba el cese inmediato de su relación laboral. El acceso a los sistemas corporativos fue bloqueado de forma automática, sin mediación de recursos humanos ni de supervisores, según datos internos revisados por Business Insider y recogidos por Inc.com.
Las divisiones más afectadas han sido Revenue and Health Sciences (RHS) y SaaS and Virtual Operations Services (SVOS), donde algunas unidades sufrieron reducciones superiores al 30%, de acuerdo con testimonios publicados en plataformas como Reddit y Blind, citados por The Next Web.

El movimiento de Oracle se produce en un momento de solidez financiera. En el último trimestre reportado, la compañía alcanzó ingresos netos de USD 6.130 millones, lo que supone un incremento del 95% respecto al mismo periodo del año anterior. Además, sus obligaciones de rendimiento restantes —ingresos futuros derivados de contratos ya firmados— superan los USD 523.000 millones, un aumento interanual del 433%.
Sin embargo, el mercado ha castigado la estrategia. Las acciones de Oracle acumulan una caída del 25% en lo que va de 2026, la mayor entre las grandes tecnológicas, según CNBC. Los inversores muestran su preocupación por el elevado nivel de deuda que la empresa está asumiendo para financiar su apuesta por la inteligencia artificial.
La decisión de reducir plantilla se enmarca en un plan más amplio de reconfiguración financiera. En enero de 2026, Oracle comunicó a sus inversores su intención de recaudar entre USD 45.000 y 50.000 millones mediante deuda y emisiones de capital para impulsar Oracle Cloud Infrastructure.
El banco de inversión TD Cowen estima que los despidos permitirán liberar entre USD 8.000 y 10.000 millones en flujo de caja, que se destinarán a una inversión total de USD 156.000 millones en infraestructura de IA. Según los resultados presentados ante la Comisión del Mercado de Valores de Estados Unidos (SEC), la compañía ya había previsto un gasto de USD 2.100 millones en reestructuración, de los cuales USD 982 millones corresponden a indemnizaciones en los primeros nueve meses del año fiscal.
Mike Sicilia y Clay Magouyrk, quienes asumieron la dirección ejecutiva tras la salida de Safra Catz, defendieron la estrategia ante inversores. “La demanda de infraestructura para IA, tanto en GPU como en CPU, sigue superando la oferta. Esto es visible directamente en nuestros USD 553.000 millones de obligaciones de rendimiento restantes”, afirmó Magouyrk en declaraciones recogidas por CNBC.
La reestructuración de Oracle se suma a una oleada de ajustes en el sector. En 2026, Amazon eliminó 16.000 puestos corporativos, mientras que Meta reanudó despidos que afectaron a cientos de empleados, según Inc.com. A diferencia de otros casos, Oracle implementa los recortes “no porque su negocio se esté ralentizando, sino porque está acelerando en una dirección diferente”, señala el medio.
Con una plantilla reducida, una deuda récord y una apuesta decidida por la inteligencia artificial, Oracle se perfila como uno de los casos más extremos de una nueva dinámica en Silicon Valley: sacrificar empleo presente para financiar la infraestructura del futuro tecnológico.