
Investigan al jefe de Estado por percibir más de 50 mil soles mientras delega el poder en sus ministros, permite decisiones clave a sus espaldas y mantiene una oficina congresal con seis empleados que cuestan 38 mil soles al mes.
No solo está “pintado” en las sesiones del Consejo de Ministros, sino que además José Balcázar se hace el “muerto” para seguir cobrando uno de los sueldos más altos del Estado. Así lo denuncian congresistas y analistas políticos, tras revelarse que el presidente apenas intervino en una ocasión —el pasado 6 de marzo— durante las 18 reuniones del gabinete que conducen sus premiers Denisse Miralles y Luis Arroyo.
El silencio de Balcázar ha sido tal que, según el internacionalista Francisco Belaunde, la compra de los cazas F-16 block 70 a Estados Unidos por 3 mil 500 millones de dólares se firmó a sus espaldas y en contra de su opinión. “El pobre presidente está pintado en la pared. Nunca había visto eso antes: dejar de lado al propio mandatario por su propia culpa”, declaró Belaunde a Exitosa.
Según el Portal de Transparencia del Estado, Balcázar percibió en marzo pasado S/50,980.80 por concepto de remuneración. Esta cifra incluye los S/35,568 correspondientes a marzo —gracias al Decreto Supremo 136-2025-EF, firmado por Dina Boluarte para aumentar los sueldos presidenciales— más el pago de los días de febrero en que ya asumió el cargo.
Pero el cuestionamiento no es solo por el monto, sino porque el presidente tampoco ejerce funciones legislativas. Su oficina congresal mantiene a seis empleados con salarios que superan los 38 mil soles al mes, pese a que Balcázar no lidera iniciativa alguna en el Parlamento.
El congresista Edgar Reymundo fue contundente: “Balcázar, haciéndose el muertito, pretende justificar un sueldo que no le correspondería, porque no está haciendo casi nada por el país”. Reymundo agregó que la nación “se está yendo en automático”.
En la misma línea, el legislador Segundo Montalvo advirtió: “El presidente no manda. Aquí mandan los ministros. Con chantaje, (…) prácticamente tenemos un presidente solamente de pantalla”.
El programa Punto Final reveló además que la mayoría de las actas de las sesiones del Consejo de Ministros no llevan firmas oficiales, lo que dificulta comprobar siquiera la asistencia formal de Balcázar. Su única intervención registrada fue el 6 de marzo, y desde entonces ha sido descrito como “un convidado de piedra”.
Todo esto contrasta con la declaración que el propio Balcázar hizo el 18 de febrero, al asumir la presidencia: “No es difícil gobernar un país” . Hoy, críticos y opositores le responden con una sola frase: no gobernar es aún más fácil, y más caro para los peruanos.