
Al menos 95 personas murieron este miércoles en Nepal tras una devastadora inundación repentina registrada en la frontera con China, mientras las autoridades mantienen una intensa operación de búsqueda para localizar a 384 turistas reportados como desaparecidos, entre ellos 291 extranjeros.
La tragedia se produjo cuando una violenta crecida del río, acompañada de lodo, rocas y escombros, arrasó comunidades de los distritos de Rasuwa y Nuwakot, en el norte del país. El torrente destruyó viviendas, carreteras, puentes y otras infraestructuras, dejando extensas zonas incomunicadas.
El portavoz de las autoridades nepalíes, Abi Narayan Kafle, confirmó que el número de víctimas mortales ascendía a 95.
“Hasta el momento se reportaron 95 muertes”, declaró Kafle.
El funcionario añadió que 28 agentes de policía también permanecen desaparecidos, mientras equipos de emergencia continúan buscando sobrevivientes en medio de las difíciles condiciones del terreno.
Las imágenes difundidas por la Policía de Nepal muestran la fuerza destructiva de las aguas, que arrastraron viviendas y vehículos en cuestión de minutos. Otros registros captados desde helicópteros y drones evidencian la magnitud de la devastación en los valles del distrito de Rasuwa y en comunidades vecinas de Nuwakot.
En varias zonas, edificios quedaron parcialmente cubiertos por el barro y numerosos caminos quedaron completamente destruidos.
Las localidades de Syabrubesi y Timure, en el distrito de Rasuwa, figuran entre las áreas más afectadas por la catástrofe.
Las autoridades exhortaron a los habitantes que viven cerca de las riberas a trasladarse hacia zonas más elevadas ante el riesgo de nuevas crecidas y deslizamientos.
La emergencia genera especial preocupación debido a que Syabrubesi es uno de los principales puntos de partida para las rutas de trekking hacia Langtang, una zona frecuentada por turistas internacionales. Además, la región es utilizada por peregrinos que se dirigen hacia el monte Kailash Mansarovar.
Un residente de Nuwakot, Suman Chalise, relató el dramático momento en que observó cómo la fuerza del agua destruía todo a su paso.
“Vi cómo las aguas se llevaban por delante ocho o nueve camiones, además de casas y personas”, relató el profesor de 34 años.
Chalise describió la escena como una experiencia devastadora y aseguró que nunca había presenciado una destrucción de tal magnitud.
La tragedia no se limitó al territorio nepalí.
Del lado chino de la frontera, en la región autónoma del Tíbet, un deslizamiento de tierra y una avalancha de barro afectaron el paso fronterizo de Gyirong.
Imágenes captadas por cámaras de seguridad muestran a varias personas intentando escapar segundos antes de que una enorme masa de agua, lodo y escombros arrasara edificios y vehículos.
Medios estatales chinos informaron de “numerosas víctimas y desaparecidos” en la zona.
La cadena estatal CCTV señaló que el desastre provocó graves daños en las comunicaciones, carreteras y sistemas de suministro eléctrico en áreas cercanas a la ciudad de Shigatse.
Ante la emergencia, el presidente chino Xi Jinping ordenó desplegar una operación de rescate a gran escala y acelerar la búsqueda de las personas desaparecidas.
También pidió reforzar los sistemas de monitoreo y alerta temprana para reducir el riesgo de nuevos desastres.
La Oficina de Turismo de Nepal informó que, según un registro preliminar elaborado con agencias y empresas de viajes, 384 viajeros permanecían desaparecidos en las zonas afectadas.
Del total:
Las autoridades advirtieron que las cifras podrían cambiar a medida que los equipos de rescate logren acceder a las comunidades aisladas y se actualicen los registros de personas evacuadas o localizadas.
Uno de los testimonios más dramáticos fue el de Raju Bhadel, de 56 años, quien contó que recibió una llamada de sus familiares poco después de la inundación.
Según relató, tres integrantes de su familia pudieron ser rescatados, pero otro de sus parientes continúa desaparecido después de que la vivienda fuera arrasada por la crecida.
Las labores de rescate se ven complicadas por las condiciones meteorológicas y el nivel de las aguas.
El portavoz del Ejército de Nepal, Raja Ram Basnet, informó que los helicópteros de rescate enfrentan serias dificultades para aterrizar en las zonas devastadas.
Las autoridades esperan que las operaciones aéreas puedan intensificarse una vez que descienda el nivel del agua y mejoren las condiciones para acceder a las comunidades aisladas.
Además de las pérdidas humanas, el desastre provocó graves daños en proyectos hidroeléctricos, carreteras y puentes, generando interrupciones en el suministro eléctrico de varias localidades.
La causa exacta de la inundación aún no ha sido determinada.
Sin embargo, las autoridades recordaron que el año pasado una crecida mortal en el mismo río fue atribuida al vaciamiento repentino de un lago glaciar, un fenómeno que puede liberar enormes cantidades de agua en poco tiempo.
Nepal y otros países del sur de Asia enfrentan cada año inundaciones y deslizamientos durante la temporada del monzón. Los científicos advierten que el cambio climático está intensificando los fenómenos meteorológicos extremos y aumentando la vulnerabilidad de las poblaciones ubicadas en zonas montañosas y cercanas a ríos.
Mientras continúan las operaciones de búsqueda, la prioridad de las autoridades es localizar a los cientos de desaparecidos y brindar asistencia a las miles de personas afectadas por una de las peores tragedias registradas recientemente en la frontera entre Nepal y China.
