
Un detenido con prisión preventiva y un chofer aprehendido por complicidad; las autoridades investigan un posible ajuste de cuentas vinculado a una pérdida de droga de un grupo brasileño
Santa Cruz, Bolivia – El hallazgo de tres cuerpos sin vida, con disparos en la cabeza y parcialmente quemados dentro de una vivienda en el municipio de El Torno, Santa Cruz, ha desatado una investigación por un presunto crimen vinculado al narcotráfico con alcance internacional. Una de las víctimas es de nacionalidad peruana, lo que activó la coordinación entre las autoridades de Bolivia y Perú.
El caso, que las autoridades describen como una ejecución planificada, presenta signos de violencia extrema. Según el informe forense preliminar, las víctimas murieron por impactos de bala —mayoritariamente en la cabeza— antes de que sus cuerpos fueran incendiados con el propósito de eliminar evidencias. «Se puede determinar que ellos con anterioridad sufrieron impactos de bala: dos en la cabeza y uno en el cuerpo. Estamos hablando de un hecho de asesinato», declaró Johnny Coca Guamán, director de la Fuerza Especial de Lucha Contra el Crimen (FELCC).
La principal hipótesis que maneja la Fiscalía apunta a un ajuste de cuentas derivado de una deuda con un grupo brasileño dedicado al tráfico de drogas. Fuentes oficiales señalaron que el conflicto se habría originado por la pérdida de un cargamento ilícito, lo que habría desencadenado la ejecución de los tres hombres.
Hasta el momento, solo una de las víctimas ha sido plenamente identificada: Luis Octavio Quispe. Los otros dos cuerpos permanecen sin reconocimiento oficial, a la espera de pruebas de huellas dactilares y análisis genéticos debido al avanzado estado de calcinación.
En el ámbito judicial, un presunto implicado fue enviado a prisión preventiva por 180 días, mientras que otra persona fue aprehendida como posible cómplice. Esta última sería un chofer que habría participado en el traslado de las víctimas antes del crimen. “Existe la posibilidad de imputar a esta persona por complicidad en grado de asesinato”, añadió Coca Guamán.
El detenido mantenía una relación cercana con una de las víctimas y presuntamente realizaba cobros y otras actividades para él. Aunque negó los vínculos durante su declaración, los investigadores aseguran contar con elementos que contradicen su versión.
Las autoridades bolivianas mantienen reserva absoluta sobre varias líneas de investigación para no entorpecer las diligencias. Mientras tanto, la cooperación con Perú se intensifica para confirmar identidades y posibles conexiones transfronterizas.
El crimen ha generado conmoción en El Torno, donde la presencia policial se reforzó mientras continúan los peritajes. La Fiscalía no descarta nuevas detenciones y sostiene que el hecho responde a dinámicas propias del crimen organizado en la región.