
El MINSA impulsa el “consentimiento presunto” para aumentar los trasplantes, mientras solo 1 de cada 10 pacientes en lista de espera logra recibir un órgano.
En un giro histórico que busca salvar vidas, el Ministerio de Salud de Perú (MINSA) ha presentado un proyecto de decreto que elimina la potestad de los familiares para impedir la donación de órganos cuando la persona fallecida no haya dejado constancia expresa de su negativa en vida. La medida, que adopta el modelo de “consentimiento presunto”, pretende atacar de raíz la principal traba que enfrenta el sistema de trasplantes en el país.
La iniciativa fue formalizada mediante la Resolución Ministerial N° 292-2026/MINSA, publicada el 27 de marzo de 2026, y modifica artículos clave del Reglamento de la Ley General de Donación y Trasplante de Órganos y/o Tejidos Humanos (Ley N° 28189). Según datos de la Dirección General de Donaciones, Trasplantes y Banco de Sangre (DIGDOT), actualmente solo el 10% de los pacientes en lista de espera accede a un trasplante, una cifra dramáticamente baja que el Ejecutivo busca revertir con urgencia.

Los cinco cambios clave del proyecto:
Plazos y participación ciudadana
El proyecto estará disponible durante quince días en la sede digital del MINSA, donde ciudadanos e instituciones podrán enviar comentarios y sugerencias. La DIGDOT será la encargada de sistematizar los aportes y elaborar la versión final del decreto, en el marco de la Ley General de Salud y las normas de transparencia y participación ciudadana.

Con esta reforma, Perú se alinea a las tendencias internacionales que priorizan la autonomía presunta del donante sobre la objeción familiar, con la esperanza de reducir las largas listas de espera y salvar cientos de vidas al año.