
El exesposo de Keiko Fujimori asegura que la Fiscalía lo indagó once años pese a entregar miles de documentos y cuestiona ser el único procesado por lavado de activos en el caso Cócteles.
A solo dos días de una audiencia judicial que podría definir su futuro procesal en el caso Cócteles, Mark Vito Villanella rompió su silencio con una transmisión en vivo desde TikTok. Lejos del personaje humorístico que suele mostrar en redes sociales, el también influencer apareció rodeado de carpetas, correos, contratos y fotografías para defender la legalidad de su empresa inmobiliaria y denunciar lo que califica como una persecución sistemática del Ministerio Público.
La transmisión se produce en medio de una gran expectativa por la audiencia fijada para este jueves en la Segunda Sala Penal de Apelaciones Nacional. En esa instancia se evaluará si existen fundamentos para que Villanella continúe procesado por presunto lavado de activos, en una investigación que durante años apuntó contra la cúpula de Fuerza Popular y su lideresa, Keiko Fujimori.
Actualmente, Mark Vito es el único imputado que aún enfrenta cargos en este caso. En enero pasado, el Poder Judicial archivó definitivamente las acusaciones contra Fujimori y otros dirigentes del partido naranja, en cumplimiento de una sentencia del Tribunal Constitucional. En ese contexto, el ciudadano estadounidense lanzó una dura crítica: “¿Qué hago para que no me investiguen? Primero me investigaron porque supuestamente no tenía ingresos. Luego, cuando demostré que sí tenía ingresos, me investigaron por tener ganancias. Después, cuando tuve pérdidas por culpa de la investigación, también me investigaron por las pérdidas”.
Durante el live, Villanella explicó que creó su empresa inmobiliaria trabajando en múltiples empleos, durante el día, la noche y los fines de semana. “Todo lo construí con esfuerzo. Mi empresa fue mi tercer bebé”, sostuvo. Según su relato, entregó a la Fiscalía correos electrónicos, registros públicos, contratos, fotografías, testimonios y documentación tributaria para acreditar la legitimidad de sus operaciones. “Todo está sustentado. Tengo firmas, registros de visitas, escrituras públicas… Ya no sé qué más quieren de mí”.
Sin embargo, asegura que las investigaciones afectaron gravemente su actividad económica: clientes y empresas dejaron de trabajar con él tras ser citados por las autoridades. “Han ordenado judicialmente que no podía hablar con mis clientes. Nadie quería trabajar conmigo”, afirmó.
Uno de los cuestionamientos más contundentes de Villanella fue que la Fiscalía, según dice, abrió una nueva indagatoria por las pérdidas económicas que sufrió a raíz del primer proceso. “En la historia del Perú, ¿existe otro caso de lavado de activos por pérdidas? El lavado de activos implica dinero ilícito. ¿Cómo me investigan si estaba perdiendo dinero?”, se preguntó.
El exesposo de Keiko Fujimori también denunció que su permanencia en el caso responde a intereses políticos. “Me están utilizando por temas políticos. Yo no soy político. Nunca he sido político. Soy daño colateral”, declaró. Además, criticó que mientras otros investigados fueron excluidos tras el fallo del Tribunal Constitucional, él continúe arriesgando un juicio oral. “Si pierdo este jueves, voy a ir a juicio dos o tres años más por algo que no me corresponde. Va a ser un circo”.
Villanella insistió en que nunca abandonó el país ni eludió a la justicia. “Aquí estoy. Nunca me fui. Siempre di la cara”, remarcó. Y pidió a sus seguidores compartir el video con las pruebas de sus actividades inmobiliarias, porque considera que muchos han recibido información errónea sobre él. “No culpo a la gente porque les mintieron. Dicen que mi empresa era fantasma, pero todo está documentado”.
Finalmente, el exempresario expresó su deseo de cerrar esta etapa. “Vivía con miedo. Llegaban notificaciones, pedidos de documentos… Era vivir en terror día tras día. Solo quiero vivir mi vida en paz”, concluyó.