
El papa León XIV podría mantener su primera gira apostólica por América Latina pese a la reciente intervención quirúrgica a la que fue sometido por un adenocarcinoma pulmonar. Stefano Margaritora, el cirujano responsable de la operación, aseguró que, desde el punto de vista médico, no existen razones que impidan al pontífice realizar el viaje programado para noviembre.
«No hay motivos clínicos por los que no se pueda realizar este viaje», declaró el especialista a Vatican News, después de que el Santo Padre recibiera el alta médica este sábado y abandonara el Hospital Gemelli de Roma, donde permaneció internado durante cuatro días.
La evaluación del cirujano ofrece una perspectiva favorable para los fieles de América Latina, especialmente de Perú, uno de los destinos incluidos en la agenda internacional del pontífice. Sin embargo, la posibilidad de concretar la gira estará supeditada a su recuperación y a las recomendaciones médicas correspondientes.
El recorrido apostólico está previsto entre el 6 y el 17 de noviembre, con visitas a Uruguay, Argentina y Perú. Se trata de un desplazamiento de varios días que incluirá viajes en avión y una agenda que podría exigir un importante esfuerzo físico al pontífice.
Días antes, el secretario de Estado del Vaticano, el cardenal Pietro Parolin, había advertido que todavía era necesario esperar la evaluación de los médicos antes de confirmar las condiciones en las que León XIV podría afrontar el recorrido.
«Dependerá de cómo evolucionen las cosas», manifestó Parolin al referirse a la posibilidad de realizar el viaje. También reconoció que se trata de una gira larga y exigente, por lo que consideró indispensable conocer el resultado de la recuperación antes de tomar una decisión definitiva.
Aunque las declaraciones del cirujano son alentadoras, no equivalen por sí solas a una confirmación oficial de la gira. La evolución clínica del Papa será determinante para establecer si puede cumplir con todos los compromisos previstos.
Según Margaritora, los resultados de los análisis realizados antes del alta fueron favorables. Los valores sanguíneos se encontraban dentro de los parámetros normales, la función cardíaca no presentaba alteraciones y la recuperación del pulmón intervenido avanzaba de acuerdo con los tiempos habituales para este tipo de cirugía.
El especialista explicó que una recuperación física completa después de una intervención pulmonar suele requerir aproximadamente dos semanas, aunque el período puede variar según las características de cada paciente.
«Después de este tipo de intervención considero que se necesitan un par de semanas para lograr una recuperación física verdaderamente completa», explicó.
Teniendo en cuenta el tiempo transcurrido desde la operación, Margaritora estima que León XIV podría recuperar plenamente su condición física en unos diez días adicionales.
El médico también se refirió específicamente a los desplazamientos aéreos y a las exigencias de una gira internacional. A su juicio, si la evolución continúa siendo favorable, no habría impedimentos clínicos para que el pontífice viaje dentro de aproximadamente tres semanas.
Uno de los aspectos más llamativos del caso es que el adenocarcinoma pulmonar no fue descubierto a raíz de molestias respiratorias ni durante un examen dirigido específicamente a buscar una lesión en los pulmones.
De acuerdo con la explicación de Margaritora, el tumor fue identificado accidentalmente durante unos estudios rutinarios del abdomen. Las imágenes permitieron observar una pequeña mancha en las bases pulmonares, una región que puede aparecer parcialmente en este tipo de exploraciones debido a la posición del diafragma.
«El descubrimiento del tumor maligno de pulmón fue absolutamente fortuito, como, por desgracia, sucede con frecuencia», explicó el cirujano.
El especialista señaló que la ubicación de la lesión favoreció su detección. Si el tumor hubiera estado situado en una zona más alta del pulmón, posiblemente no habría aparecido en aquellas imágenes y su identificación podría haberse retrasado.
El caso pone de relieve que algunas lesiones pulmonares pueden permanecer sin síntomas evidentes durante sus primeras etapas. En el caso del pontífice, según el médico, no existían señales respiratorias que hicieran sospechar la presencia de la enfermedad.
«El Santo Padre no presentaba ningún síntoma respiratorio y se encontraba perfectamente», precisó Margaritora.
La intervención quirúrgica consistió en extirpar el lóbulo inferior derecho del pulmón, donde se encontraba el tumor. Margaritora explicó que este procedimiento forma parte de la práctica habitual cuando las características de una lesión pulmonar hacen necesaria la extracción del lóbulo afectado.
Aunque la operación adquirió una dimensión especial por tratarse del jefe de la Iglesia católica, el cirujano indicó que, desde el punto de vista técnico, se trató de una intervención conocida para los profesionales especializados.
«En realidad, la intervención del Santo Padre fue una operación rutinaria», afirmó.
Según su relato, la cirugía se desarrolló sin complicaciones. El equipo médico consiguió completar el procedimiento conforme a lo previsto, un resultado favorable que permitió concentrar los esfuerzos posteriores en la recuperación del paciente.
Margaritora también destacó la actitud de León XIV durante su estancia en el hospital. Lo describió como una persona tranquila, sonriente y dispuesta a seguir las indicaciones del personal sanitario, características que facilitaron el trabajo de los profesionales encargados de atenderlo.
Más allá de los resultados clínicos, el cirujano recordó algunos episodios que reflejaron la disposición del pontífice durante su recuperación.
Entre las anécdotas relatadas figura un momento relacionado con las sillas de la capilla. Cuando el equipo intentó relevarlo de una tarea, León XIV respondió con naturalidad: «No importa, puedo hacerlo, lo hago».
El episodio fue presentado por el médico como una muestra de la actitud colaboradora del Papa, quien mantuvo una disposición serena durante el proceso de atención hospitalaria.
Tras recibir el alta, León XIV regresó a la Santa Sede. Según lo previsto, este domingo rezará el ángelus desde la ventana de los aposentos papales, una aparición que permitirá conocer cómo continúa su reincorporación a las actividades públicas.
La posible llegada de León XIV a Perú constituye uno de los puntos de mayor interés de la gira prevista para noviembre. Las declaraciones de su cirujano representan una señal favorable, aunque todavía será necesario que la evolución médica del pontífice permita confirmar el cumplimiento de la agenda.
Por ahora, el pronóstico ofrecido por Margaritora es optimista: los controles posteriores a la operación han mostrado resultados favorables y el tiempo estimado de recuperación podría coincidir con las fechas del recorrido.
La expectativa está puesta en los próximos días, cuando la evolución clínica y las decisiones de las autoridades vaticanas permitirán determinar si el Papa podrá emprender su viaje por Uruguay, Argentina y Perú.
La última palabra la tendrá su recuperación. Por el momento, el especialista que lo operó considera que no hay razones médicas que obliguen a descartar la gira latinoamericana.