
El fiscal de la Nación exigió al presidente interino recursos para evitar la parálisis institucional, mientras Balcázar condiciona los fondos a “resultados concretos” y critica la gestión fiscal.
En un hecho sin precedentes por su crudeza y publicidad, el fiscal de la Nación, Tomás Gálvez, emplazó en persona y en vivo al presidente interino, José María Balcázar, durante la ceremonia de juramentación de su cargo. Con un discurso cargado de urgencia, Gálvez reclamó al Ejecutivo la asignación del presupuesto que permita al Ministerio Público evitar una parálisis de funciones, recortes de personal y el cierre progresivo de sus oficinas.
“Ante todas las autoridades, ante todos los presentes, solicitamos respetuosamente y a riesgo de ser impertinentes a nuestro señor presidente de la República acá presente, que se sirva disponer que se atienda las demandas suplementarias”, manifestó Gálvez, dirigiéndose directamente a Balcázar, ubicado en la mesa de honor.

El fiscal subrayó que “los sucesivos gobiernos nunca nos han proporcionado el presupuesto necesario para cumplir debidamente nuestra delicada función” y advirtió que, en caso de no obtener los recursos requeridos, “iremos cerrando una por una las oficinas del Ministerio Público”. Gálvez también señaló que la falta de inversión ha provocado una creciente brecha presupuestaria y la renuncia de numerosos fiscales.
La respuesta del mandatario no se hizo esperar. En declaraciones posteriores al medio Exitosa, Balcázar reconoció haber conversado con Gálvez, pero condicionó el desembolso de los fondos a cambios concretos en la gestión fiscal: “Vamos a darle el dinero mientras esté yo en el poder hasta julio para que funcione bien el Ministerio Público, pero con resultados concretos”.
El presidente interino cuestionó la eficacia del organismo, al preguntarse si, pese al incremento de recursos en años anteriores, “va creciendo la casuística o va bajando la casuística”. Además, arremetió contra el rol del Ministerio Público en investigaciones, al señalar que “se han dedicado pues a denunciar a todo el mundo y le ponen todo el código penal”, y justificó una reciente ley que otorga a la Policía Nacional mayores facultades investigativas, criticando que la Fiscalía se haya opuesto a dicha medida.
“El Ministerio Público, imagínese usted, ha sido el primero que se ha opuesto a que la policía tenga la facultad de poder investigar”, afirmó Balcázar, al tiempo que calificó a la institución como “en crisis” y reiteró que los fondos solo se entregarán si se verifican mejoras tangibles en la reducción de denuncias acumuladas y en la eficiencia del despacho fiscal.
El cruce de advertencias expone la creciente tensión entre el Ejecutivo y el Ministerio Público en medio de un clima de incertidumbre institucional, dejando abierta la interrogante sobre si la demanda presupuestaria derivará en un nuevo choque de poderes.