
“David” y “Ramírez”, miembros del Comité Central terrorista, fueron neutralizados en Pampa Aurora; las fuerzas incautaron armamento de guerra y advierten que intensificarán acciones contra remanentes subversivos.
VRAEM, Ayacucho – En una operación militar desarrollada en la madrugada del 29 de marzo en el sector de Pampa Aurora, distrito de Huanta (Ayacucho), el Comando Conjunto de las Fuerzas Armadas abatió a dos integrantes de Sendero Luminoso, identificados como “David” y “Ramírez”, ambos señalados como miembros del Comité Central de la organización terrorista en el Valle de los Ríos Apurímac, Ene y Mantaro (VRAEM).
El operativo, ejecutado por la Fuerza Especial Conjunta en coordinación con el Comando Especial del VRAEM, la Policía Nacional del Perú y el Ministerio Público, permitió además la incautación de una ametralladora MAG calibre 7.62 mm y un rifle calibre 22 mm. Según el parte oficial, los abatidos opusieron resistencia armada durante la intervención.
Las Fuerzas Armadas reiteraron que las patrullas actúan bajo la legislación vigente y con estricto respeto a los derechos humanos, y anunciaron que intensificarán las operaciones contra las columnas terroristas que aún operan en la zona.
La acción militar se produce a menos de dos semanas de las Elecciones Generales 2026, comicios que la organización subversiva exhortó a boicotear mediante un comunicado difundido el año pasado en el VRAEM. El documento, atribuido al autodenominado Militarizado Partido Comunista del Perú (MPCP), califica a la expresidenta Dina Boluarte como “pelele” y acusa de “asesina” a la lideresa de Fuerza Popular, Keiko Fujimori.
En la misiva, los remanentes maoístas sostienen que el Estado mantiene un gobierno al servicio de intereses ajenos a la población y tildan los procesos electorales de mecanismos para “legitimar a los nuevos hambreadores y degolladores del pueblo”. “¿Para qué sirve el Congreso peruano? Los 130 rufianes de saco y corbata solo sirven para establecer leyes que dejan impunes a los genocidas”, añade el texto, que también arremete contra los partidos tradicionales, a los que acusa de estar “podridos hasta los tuétanos en la corrupción”.
En otro golpe al crimen organizado en la misma región, la Policía Nacional confirmó el 12 de marzo la captura de Nena Soto Contreras, alias “La viuda negra”, señalada como jefa de un clan familiar dedicado al tráfico ilícito de drogas. La intervención ocurrió el 2 de febrero en el peaje Huillque (distrito de Ancahuasi, provincia de Anta, Cusco), pero su confirmación oficial se difirió hasta concluir la revisión de la cadena de custodia de la droga incautada.

Soto Contreras, de 45 años y natural de Santa Rosa (La Mar, Ayacucho), dirigía una organización que fragmentaba grandes cargamentos de cocaína en partes más pequeñas para facilitar su salida del país, una modalidad recurrente en la zona, según fuentes de la Dirección Antidrogas (Dirandro) citadas por La República.
Su detención se produjo cuando agentes antidrogas interceptaron un automóvil Mazda gris con placa BUS-159, registrado a nombre de su pareja. Durante la inspección, los policías detectaron una pieza metálica que no correspondía al diseño original del vehículo. Al desmontarla, hallaron un compartimento oculto con 60 paquetes de cocaína prensada, conocidos como “ladrillos”. Soto Contreras cuestionó el procedimiento durante la intervención, pero fue puesta a disposición de las autoridades.