
Miembros de mesa en Lima, Loreto y Lambayeque enfrentan fallas logísticas del sistema electoral; algunos permanecieron más de 12 horas en sus locales sin poder cerrar actas
La falta de tinta para impresoras y las fallas en el sistema de transmisión de resultados marcaron el cierre de la jornada electoral en las Elecciones Generales 2026 en Perú. Reportes ciudadanos y videos difundidos en redes sociales evidencian una realidad que mantuvo a cientos de miembros de mesa trabajando hasta pasadas las 4 de la madrugada, e incluso obligó a la destrucción de cédulas en algunos colegios.
Uno de los episodios más críticos ocurrió en el colegio IE 5031 César Vallejo, en el Callao. Un clip difundido en la plataforma X (antes Twitter) muestra a una miembro de mesa explicando la difícil decisión que tomaron:
“Se procedió a romper las cédulas porque el sistema no funcionó. Tampoco teníamos tinta para la impresora, así que decidimos levantar la mesa. No solo nuestra mesa lo hizo, no podíamos esperar más”, declaró la ciudadana.
Según su testimonio, les informaron que los insumos llegarían recién entre las 4:00 y 5:00 a. m., pero la falta de garantías para continuar los llevó a anular la mesa.

En el colegio Rosa de Santa María (Breña, Lima), los miembros de mesa también denunciaron que no contaban con tinta suficiente para imprimir las actas oficiales. A pesar de ello, muchos permanecieron en sus puestos hasta después de la medianoche. Algunos reportes indican que hubo ciudadanos que continuaban trabajando a las 3:39 a. m., agotados pero comprometidos con el proceso electoral.
Esta situación no fue exclusiva de la capital. En Yurimaguas (Alto Amazonas, Loreto) y en Ferreñafe (Lambayeque), se registraron testimonios y fotografías similares, difundidos inicialmente por una página de noticias de Facebook del periodista Roger García. Las imágenes muestran a voluntarios rodeados de papeles, impresoras sin tinta y actas sin poder cerrarse.

La impresión de actas es un paso fundamental para oficializar los resultados de cada mesa. La falta de tinta no solo retrasa el conteo, sino que abre interrogantes sobre la transparencia y la planificación logística de la Oficina Nacional de Procesos Electorales (ONPE).
A pesar de las adversidades, cientos de miembros de mesa optaron por quedarse más de 12 horas en sus locales —desde las 7 a. m. del domingo—, demostrando un fuerte sentido de deber cívico. Usuarios en redes sociales han destacado su sacrificio, mientras el país espera los resultados oficiales de la ONPE, cuyo avance podría verse afectado por estas irregularidades.