— El Ministerio de Vivienda anuncia cambios que eliminarán subsidios generalizados y concentrarán la ayuda solo en familias vulnerables. Distritos como Miraflores, San Isidro y La Molina pagarán el costo real del servicio.
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Subsidios cruzados dejan de ser universales
El Ministerio de Vivienda, Construcción y Saneamiento (MVCS) publicó la Resolución Ministerial N.° 215-2025-VIVIENDA, que modifica el esquema de subsidios aplicados por la Superintendencia Nacional de Servicios y Saneamiento (Sunass).
El cambio responde al Decreto Legislativo N.° 1620 y busca corregir una distorsión: actualmente, casi toda la población —incluso familias de altos ingresos— recibe subsidio en su recibo de agua.
Con el nuevo modelo, solo los usuarios en situación de pobreza o vulnerabilidad conservarán descuentos.
Hogares en distritos de alto poder adquisitivo como San Isidro, Miraflores o La Molina deberán pagar el precio real del servicio, especialmente cuando su consumo exceda los 100 litros diarios por persona, límite considerado como consumo básico.
Sunass aplicará nuevas tarifas gradualmente
La Sunass será la encargada de implementar este cambio a partir de 2027. Según el MVCS, el aumento no será inmediato, sino que se prorrateará en dos periodos regulatorios consecutivos.
Además, se introducirá una nueva metodología que reconoce una tasa de interés (WACC) más alta en las inversiones de las EPS, lo que encarecerá el cálculo final de las tarifas.
El incremento en las tarifas se canalizará al Fondo de Inversión Agua Segura (FIAS), destinado exclusivamente a financiar proyectos de ampliación, modernización y reducción de brechas en agua y saneamiento.
Brechas de cobertura justifican el cambio
Según la ENAPRES 2024, aún 3,3 millones de peruanos carecen de agua potable y 7,26 millones no cuentan con alcantarillado. Aunque Sedapal alcanza una cobertura de 93.9%, en varias regiones las EPS medianas y pequeñas no superan el 83%.
A esto se suma la baja continuidad del servicio: el promedio nacional es de 17,3 horas diarias, pero un tercio de la población recibe menos de 10 horas. Asimismo, el 64,5% de los usuarios no accede a agua con cloro residual adecuado, según reportes de Sunass.
Más presupuesto, pero baja ejecución
Un informe de Videnza Consultores advierte que el presupuesto para agua y saneamiento ha crecido en la última década, pero la ejecución promedio apenas llega al 66,7%. Mientras el gasto corriente alcanza un 86,9%, el gasto de capital solo llega al 62,4%.
El estudio señala que las EPS destinan menos del 4% de su presupuesto al mantenimiento de redes, priorizando obras nuevas sin un plan de sostenibilidad. Esta deficiencia estructural no se soluciona únicamente con más ingresos vía tarifas.
Críticas y dudas sobre la medida
Aunque el MVCS defiende que la focalización permitirá justicia tarifaria y mayores inversiones, persisten dudas.
Expertos sostienen que la medida puede profundizar la desigualdad si no se garantiza una ejecución eficiente del gasto y una mejora real en la calidad del servicio.
En este escenario, el gran reto será que el incremento en las tarifas se traduzca en más horas de agua potable, menor pérdida en las redes y un servicio con estándares de calidad, en lugar de solo transferirse a la burocracia estatal.